No-inflamable; alta resistencia al calor; alta estabilidad química; sin-envejecimiento; alta dureza; buena resistencia a la compresión; sin embargo, es muy frágil y tiene poca resistencia a los cambios rápidos de temperatura.
Las principales características de rendimiento de los materiales cerámicos se basan en su estructura de enlace atómico (principalmente enlaces iónicos o covalentes) y sus propiedades cristalinas. En concreto, la derivación es la siguiente:
1. No-inflamabilidad: debido a su alto punto de fusión y estabilidad química, los materiales cerámicos no se oxidan ni se descomponen fácilmente a altas temperaturas, por lo que no se queman.
2. Alta resistencia al calor: la fuerte estructura adhesiva de las cerámicas les permite soportar altas temperaturas (normalmente superiores a los 1000 grados) y su bajo coeficiente de expansión térmica las hace adecuadas para ambientes de alta-temperatura.
3. Alta estabilidad química: las superficies cerámicas son altamente reactivas y no reaccionan fácilmente con ácidos, álcalis u otros productos químicos, y exhiben una buena resistencia a la corrosión.
4. No-envejecimiento: la estructura estable de la cerámica, la ausencia de componentes orgánicos y la resistencia a la degradación o la disminución del rendimiento durante el uso a largo plazo-.
5. Alta dureza y buena resistencia a la compresión: la densa estructura cristalina y la estrecha disposición atómica dan como resultado una alta dureza (por ejemplo, la alúmina tiene una dureza de 9 Mohs) y la resistencia a la compresión es superior a la resistencia a la tracción. Alta fragilidad: las cerámicas carecen de un mecanismo de deslizamiento por dislocación, lo que las hace propensas a sufrir fracturas frágiles bajo impacto y exhiben poca ductilidad.
6. Baja resistencia a los cambios rápidos de temperatura: debido a la mala conductividad térmica y los coeficientes desiguales de expansión térmica, la tensión interna se concentra durante los cambios repentinos de temperatura, lo que provoca grietas o roturas.
En resumen, estas características provienen de la microestructura de la cerámica. Sus propiedades positivas los hacen adecuados para materiales refractarios,-resistentes a la corrosión y estructurales, mientras que sus propiedades negativas limitan sus aplicaciones de resistencia al impacto y al choque térmico.




